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¿Sabes cómo afectan los riesgos a tu negocio?


Dicen por ahí que el que no arriesga no gana, pero cuando hablamos de tu negocio, ¿crees que lo mejor sea ponerlo en riesgo? Es cierto que tener un negocio propio quiere decir tomar decisiones arriesgadas, tomar el toro por los cuernos y decir “me aviento”; hay veces en las que funciona y otras en las que no. Pero, olvidar los riesgos, ¿qué tanto pone realmente a tambalear a tu empresa?

Antes de iniciar tu negocio vs. después de ya tenerlo

Cuando estás pensando en iniciar tu propio negocio, tienes poco que perder. El pensamiento de “me aviento” puede tener dos resultados: que tu idea sea exitosa y te vaya muy bien o que te quedes como estás. Mientras que cuando tienes una empresa establecida, llevas varios meses o años trabajando para verla crecer y dices “me aviento”, puede ser que lo pierdas todo, e incluso tengas que despedir a los empleados que trabajan contigo.

Lo que te queremos decir con esto es que no es lo mismo antes que después de haber iniciado. Las consecuencias que puede tener un riesgo mal medido son mayores cuando tienes más que perder; a esto se le llama impacto.

 

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Si todos dicen no, yo digo que sí

Seguro te ha pasado que el amigo de alguien llega con una idea que parece millonaria -por lo menos así te la vende-, puede ser desde un esquema de franquicias hasta una labor de venta por catálogo. Después de una conversación con ese amigo de alguien, descubres que sólo uno de cada 100 personas gana dinero con este esquema millonario; eso sí, esa persona que gana, realmente gana mucho.

En este ejemplo anterior, ¿qué harías, decides entrarle o no? Pensemos al respecto: uno de cada 100 ganan dinero en esto, y eso en otras palabras significa que sólo el 1% de las personas que participan ganan. Si además consideras que tienes que trabajar para llegar a ese 1%, no parece tan interesante ¿verdad? A esto le llamamos probabilidad; en este ejemplo tu probabilidad de ganar es del 1%.

Piensa ahora en un riesgo para tu local, la probabilidad de que ocurra un incendio en tu empresa, por ejemplo. Puede ser, digamos, del 1% si no usas combustible. Seguro esta probabilidad aumentará si usas combustible o gas como para cocinar. Si encima, no tienes instalaciones de gas confiable, están viejas o con picaduras, es seguro que tu probabilidad de un incendio sea altísima.

Combinemos ambos conceptos: impacto y probabilidad. En el caso anterior, una cocina económica, que debe utilizar gas para preparar la comida y cuyas tuberías están viejas y con picaduras, la probabilidad de tener un incendio es muy alta y el impacto también, porque un incendio podría destruir todo el local.

En casos como el anterior, lo mejor es que tomes medidas para evitar que algo pase. Puedes reparar las tuberías, contratar un seguro para empresas a la medida, entre otras alternativas. Lo que debes buscar es que los riesgos que tienen mayor probabilidad e impacto disminuyan.

Si dejas que los riesgos crezcan sin hacer nada al respecto, puedes perder todo por lo que has trabajado: tu negocio, que es tu futuro y el de tu familia, poner en riesgo su patrimonio. Recuerda, no siempre el que arriesga gana, es cosa de pensar si vale la pena o no...

 

guía emprendedor precavido

Germán Palacios Bustamante

Escrito por Germán Palacios Bustamante

MBA del IPADE, con experiencia en emprendimiento, innovación tecnológica y dirección de proyectos.

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