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Conecta tu negocio dándole un nombre inolvidable


Una característica común a todas las empresas, productos, marcas o servicios es que, sin excepción, todos tienen un nombre. Y ese nombre puede generar una imagen en la mente de las personas, una percepción. La elección adecuada de la palabra o palabras que identificarán a tu negocio será crítica para posicionar tu marca como la primera en la mente del público, lo que los expertos en comportamiento del consumidor llaman Top of Mind Awareness, o TOMA.

Para definir ese nombre se deben tomar en cuenta detalles tan simples como su facilidad de pronunciación o tan complejos como la posible relación que su significado tenga con las actividades de tu empresa o, si se va a elegir un nombre en un idioma que no sea el español, además, por supuesto, de los requisitos legales de preexistencia en los registros oficiales de propiedad intelectual. Esto lo debemos tener siempre presente al desarrollar la planificación de la empresa.

Eligiendo el mejor nombre

Al considerar cómo elaborar un plan de negocios, un buen proyecto siempre considera la necesidad de llevar a cabo un estudio de mercado en el que se incluya el mejor nombre posible para tu nueva empresa o tu producto. El nombre puede simbolizar la imagen física del producto, como las Blackberry, cuyas pequeñas teclas semejan las semillas de una fresa -strawberry, en inglés- y que un lingüista de la empresa encargada de nombrar el producto, Lexicon Branding, Inc. sugirió cambiar por blackberry ya que “straw” era muy lento para pronunciar. O puede ser un simple juego de palabras cuyo significado solo sea obvio para los creadores pero que por las características del producto tenga un gran éxito comercial, como el dispositivo Bluetooth, nombrado en referencia al rey danés Harald “Bluetooth” Blaatand, que en el siglo X unificó a Dinamarca y a Noruega, ya que se esperaba que este dispositivo unificara a las industrias de las telecomunicaciones y de la computación.

De acuerdo a Hayes Roth, experto en creación de marcas, “nombrar una marca no es como nombrar un bebé”. En efecto, hay ocasiones en que las marcas exitosas pueden verse en un verdadero dilema al elegir los nombres de sus diferentes productos o subdivisiones, sin importar el posicionamiento que ya tengan. Tomar la decisión de abandonar la identificación que la marca ya ofrece o, por el contrario, abusar de el prestigio de la misma y nombrar a todos sus derivados de la misma manera siempre presenta un riesgo latente que podría afectar las metas de una empresa. Uno de tantos ejemplos es Google.

Prestigio más calidad: la combinación ideal

La mayoría de los productos de Google conservan el nombre de la empresa: Google docs, Google maps, Google +, y así. Pero conservar un nombre, por más prestigioso que sea, no es garantía de éxito. Google ha descontinuado decenas de productos que no han entregado los resultados esperados a pesar de tener el respaldo de la marca más conocida en el mundo de internet. Lo mismo ha sucedido con productos secundarios de empresas como Coca-Cola, Volkswagen y otras. Aun cuando el nombre es de la mayor importancia, el respaldo de la calidad y la funcionalidad seguirán prevaleciendo en las mentes de los usuarios.

En México aún estamos en un proceso de adaptación y crecimiento en el campo de las pequeñas empresas y el desarrollo de emprendedores, pero la necesidad de atacar de manera sistemática las problemáticas que se nos presentan se hace patente en la aparición de empresas privadas y programas gubernamentales que ofrecen sus servicios de apoyo a los nuevos empresarios para incubar y desarrollar la creación sus planes de negocio de manera adecuada y así incrementar sus posibilidades de crecimiento y consolidación, impulsando la creatividad y a la vez estructurando sus estrategias.

Si bien no existe un seguro que garantice el éxito de un negocio en sus inicios, si seguimos los pasos de una estrategia bien planeada y no dejamos de lado ningún detalle, por pequeño que sea, nuestras probabilidades de salir avantes serán mayores con toda seguridad. Recuerda que uno de esos detalles es el nombre que elijas para tu marca y que este será tu tarjeta de presentación, y no olvides que la primera impresión es la que cuenta.

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Eduardo Hidalgo

Escrito por Eduardo Hidalgo

Empresario desde hace 30 años. Ensayista, investigador y consultor empresarial.

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